Óvalo facial
Se revisan la línea mandibular, los tejidos del tercio inferior y la pérdida de definición del contorno.
REJUVENECIMIENTO FACIAL
Una planificación individual del rostro y el cuello para reposicionar tejidos, mejorar el contorno y buscar un resultado armónico sin borrar los rasgos propios.
PLANIFICACIÓN
Con el tiempo cambian la piel, la grasa, los ligamentos y la posición de los tejidos profundos del rostro y el cuello.
Por eso, un lifting facial no debe entenderse como “estirar la piel”. La evaluación determina qué zonas han cambiado, cuánto soporte conservan y qué corrección puede integrarse de manera natural con la anatomía del paciente.
Se revisan la línea mandibular, los tejidos del tercio inferior y la pérdida de definición del contorno.
Se valoran laxitud, bandas musculares, grasa y la relación entre mentón, mandíbula y región cervical.
Párpados, mejillas y volumen facial se analizan para evitar una corrección aislada o desproporcionada.
DECISIÓN INFORMADA
El lifting facial se orienta principalmente al descenso de los tejidos y a la pérdida de definición del tercio inferior y el cuello. Las bolsas palpebrales, la posición de las orejas o un acúmulo localizado bajo el mentón pueden corresponder a procedimientos distintos.
Puede mejorar la continuidad de la línea mandibular y reposicionar tejidos descendidos.
El plan puede incluir estructuras superficiales y profundas según la causa de la pérdida de definición.
Cuando existen cambios en otras áreas, se analiza si conviene tratarlos juntos o en etapas.
CASOS CLÍNICOS
Casos reales con grados de envejecimiento, anatomías y planes diferentes. Las imágenes orientan, pero no predicen un resultado individual.
Las fotografías corresponden a pacientes reales. El resultado depende de la anatomía, la técnica y la evolución individual.
EVALUACIÓN
Se revisan antecedentes, calidad de piel, distribución de volumen, línea mandibular, cuello, cicatrices previas y expectativas. La recomendación se formula después de distinguir flacidez, descenso de tejidos y depósitos grasos.
Qué zonas han cambiado y cómo se relacionan entre sí.
Qué planos requieren corrección y dónde se ubicarían las cicatrices.
Inflamación, cuidados, controles y tiempo razonable para retomar actividades.
PROCESO
Se analizan rostro, cuello, antecedentes y objetivos.
Se definen áreas, técnica, exámenes y preparación.
Se ejecuta el plan acordado buscando soporte y proporción.
Se acompaña la evolución de inflamación, cicatrices y contorno.
RECUPERACIÓN
Durante las primeras semanas es esperable encontrar inflamación, tirantez, cambios de sensibilidad y moretones. El contorno continúa asentándose conforme los tejidos se desinflaman y las cicatrices maduran. El retorno al trabajo, la conducción y el ejercicio se ajusta a la técnica y a la evolución clínica.
Si reside fuera de San Salvador o debe viajar para el procedimiento, durante la evaluación se orienta sobre exámenes, acompañamiento, tiempo de permanencia y controles antes de organizar el traslado.
SEGURIDAD
El lifting facial implica cicatrices y riesgos como sangrado, infección, asimetría, alteraciones de sensibilidad, problemas de cicatrización, lesión nerviosa y necesidad de revisiones. El tabaquismo, algunos medicamentos y ciertas condiciones médicas pueden modificar el riesgo y el plan.
Cirujano plástico certificado por la Asociación de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva de El Salvador.
VIDEOS
Los videos se cargan únicamente cuando decide reproducirlos, para mantener una navegación más rápida.
Contenido del canal del Dr. William Chicas sobre la planificación del rejuvenecimiento facial.
Aspectos relacionados con el contorno facial, el cuello y la elección del tratamiento.
Explicación de un caso y de los cambios que pueden valorarse con este procedimiento.
PREGUNTAS FRECUENTES
No. La planificación moderna considera el soporte y la posición de los tejidos profundos, además de la piel. La técnica depende de la anatomía y del cambio que se desea tratar.
Sí, cuando el plan incluye el cuello. La extensión del tratamiento depende de la laxitud, la musculatura, la grasa y la relación con el contorno mandibular.
Se planifican alrededor de la oreja y, según la técnica, en zonas adicionales que permitan tratar el cuello. Su evolución depende de la piel, la técnica y la cicatrización individual.
No existe un tiempo idéntico para todos. La inflamación disminuye gradualmente y el retorno a actividades se decide según la extensión del procedimiento y la evolución.
No necesariamente. El lifting facial trata sobre todo rostro inferior y cuello; los cambios de los párpados requieren una evaluación específica.
El procedimiento puede producir una mejoría duradera, pero no detiene el envejecimiento. La calidad de piel, los hábitos y el paso del tiempo continúan influyendo en el rostro.